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El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Dehesa de Extremadura es quién se ocupa de la vigilancia y control; para que se cumplan todos los requerimientos que hacen posible la alta calidad de estos jamones y paletas, según establece detalladamente el Reglamento de la Denominación de Origen.
Las numerosos exigencias que se supone poner
en el mercado un buen jamón o paleta de ibéricos curados con
garantía necesita de estrictos controles en todas las fases.
El Órgano de control que los ganaderos e
industriales del sector se han dado, con la supervisión de la
Administración, es el Consejo Regulador de la Denominación de
Origen Dehesa de Extremadura. El Consejo Regulador dispone de
servicios técnicos veterinarios que registran y controlan las
explotaciones ganaderas y las industrias acogidas a la
Denominación de Origen. Igualmente dispone de medios humanos y
materiales para el seguimiento y control de cada pieza, en
momento del proceso, y para el marcaje final que identifica cada
jamón y paleta y asegura al consumidor que dispone de un
ejemplar único e irrepetible.
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DENOMINACIÓN DE ORIGEN
La raza ibérica
encuentra para su desarrollo un entorno perfecto en las
dehesas extremeñas, donde un fruto peculiar, la bellota, y
un régimen alimenticio, la montanera, hacen posible la
obtención de jamones de una calidad insuperable.
El gran esfuerzo realizado por los
ganaderos e industriales del sector ibérico extremeño,
unidos a la administración regional, culminaron en el año
1990 con la articulación y aprobación del Reglamento de la
Denominación de Origen "Dehesa de Extremadura" (Orden del 2
de julio de 1990 del M.A.P.A.-B.O.E. nº158 de 03/07/90).
La Denominación de Origen "Dehesa
de Extremadura" tiene encomendada la misión del fomento y
control de calidad de los jamones y paletas amparados que
proceden de cerdos de raza ibérica, admitiéndose el cruce
con al menos un 75% de sangre ibérica.
La Denominación de Origen "Dehesa
de Extremadura" a través de su Consejo Regulador, realiza
los rigurosos controles necesarios para garantizar la
calidad del producto final, marcando e identificando los
cerdos en el campo y vigilando su alimentación en régimen de
montanera. Posteriormente hace el seguimiento del sacrificio
de los animales identificando las piezas con un precinto
indeleble numerado de tal manera que permite controlar el
proceso de maduración de los jamones y paletas.
Finalizado este proceso, que nunca
será menor de 20 meses para jamones y 12 meses para paletas,
el propio Consejo Regulador procede a calificar y etiquetar
los jamones y paletas antes de su salida hacia los
consumidores.
Ibérico de bellota: la alimentación final se ha
realizado a base de bellota y yerbas complementarias
exclusivamente. Se
identifica con etiqueta y precinto de color rojo
.
Ibérico de recebo: deben aumentar un 30% de su peso
a base de bellotas, complementándose con piensos
autorizados por el Consejo Regulador. Se identifica con
etiqueta y precinto de color verde
Ibéricos de campo: el cebado final se realiza con
piensos controlados por el Consejo. Se
identifica con etiqueta y precinto de color amarillo DISTINCIONES: Precintos

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